Temperance es única. Es perfecta como personaje de una serie. Tiene una experiencia académica de lo más morbosa, es mona (incluso con bata de laboratorio), usa complementos monísimos (adaptables a consumidoras oscuras como yo) y tiene el pelo monísimo de la Rachel de Friends. Mejor dicho, Rachel tiene el pelo de Temperance.
Nos conocimos hace millones de eones en la playa gracias a una amiga en común. Éramos jóvenes y tersas. Hacíamos botellón en la playa, íbamos a chiringuitos donde yo no sería capaz de aguantar ahora ni dos segundos...
Pero lo Nuestro con mayúsculas comenzó años después. Una noche me dejaron llevarlas a tomar absenta a un bareto de mala muerte. Y se hizo tradición.
El ritual del absenta, además de matar las pocas neuronas japis que pudieran quedarme, me ayudó a salir de un asunto turbio de mal de amores que sufría por la época. Con Temperance llegó la Séptima Caballería: un grupo con un ligón, un empollón, un graciosillo y Ultrasocial. Un típico grupo de serie adolescente.
Temperance no es sólo una estética. Es también una filosofía. Temperance es Temperance porque es fría, porque te puede decir con la misma cara "Me cago en toda tu estirpe" que "Ese vestido es divino y te hace parecer la doble de Adriana Lima". Es como la fachada de un rascacielos de cristal: todo lo resbala. Y, gracias a eso, Temperance tiene grandísimas frases, dichos y mantras que deberían ser memorizados por todos.
El primero que puedo recordar lo soltó Temperance por su boquita de piñón en un camping que hicimos con el Séptimo de Caballería. Los muyhijosdeputa se nos colaron a la hora de montar la tienda y se quedaron con la sombra. Así que nosotras nos cocíamos como podíamos en nuestra tienda, mientras nos golpeaba el sol a las 8 de la mañana. Uno de esos amaneceres, Temperance soltó:
- Estoy hecha un charco.
Dicha frase se esculpió en mármol y, lo que pretendía ser una manifestación de calor mortal, se transformó en el Efecto Charco.
Efecto Charco: dícese del proceso por el cual una muchacha baja su listón de enrollamiento a niveles infrahumanos, relacionado linealmente con el tiempo que lleva sin pillar cacho.
Años después, fui a preguntarle qué músculo iba de algún sitio a otro (y aún no sé por qué... que yo sepa, yo no tengo músculos, sólo masa estilo Flubber). Ella me miró fijamente, mientras el viento agitaba su melena gigalisa, y soltó:
- A mí no me preguntes sobre músculos. Lo mío son los huesos.
En ese momento, la Temperance Brennan que sale en la tele, se sintió realmente humillada y no merecedora de su papel en la serie.
La última, quizás la mejor, fue hace poco. "Cada una se pone en la vida las metas que puede."
Mortal, degollador, a la yugular. Pero sin perder glamour ni fruncir un ceño inútil. Como el cristal.
De vez en cuando recuerdo esta frase, sonrío y disfruto de la glamourosa maldad ajena.
Como buen personaje de una teleserie, Temperance tiene dos hermanitas que forman un bonito aquelarre.
Goodgirl es la mediana. Algo que les pasa a las hermanas medianas es que son malas, unas víboras, unos seres mitológicos que te arrancarían el corazón y se lo comerían sin ketchup sólo porque están hartas de no ser ni las mayores ni las menores. Ella era así. Ahora, no. Ahora, ella es la buena. Nos ha dejado a todo el mundo totalmente patitieso, pero es ella la que piensa antes en los demás, la que te dice que siente no haberte traído una rebeca cuando estamos a -19º mientras Temperance hace mutis por el foro. Ella es la razón por las que las malas de los culebrones se merecen una segunda oportunidad.
La pequeña es Crayon. Una niña dulce, con rizos, con ojos como platos. Un pelín surfera. Paseábamos por la playa mientras me contaba un dibujo que le estaba haciendo al chaval que le gustaba. De golpe, y SIN AVISAR, es una pija veinteañera con novio formal. Que alguien me explique dónde dejé el reloj para que pasara tan rápido el tiempo. No es justo. Si ella es tan vieja ya, ¿cómo seré realmente yo? (Pausa para morderme los labios, mientras me seco el sudor de la frente y pongo los ojos en blanco).
Así que, sin más remedio, el tiempo pasa. Pero, como se verá, aunque me quedan pocos enanitos en mi jardín, me quedan los mejores.
oooooooooh, pero si has actualizado unas cuantas veces y todo,jajaja.
ResponderEliminarmamaaaaaaaaaa, mi primo está borrachooooooooo, estoy hecha un charcooooooooo, yeah,yeah
Tenía que escribir la última frase de Tempe antes de que se me olvidar, sólo ha sido eso XD
ResponderEliminarSí, tu ego frase también era semi-buena, pero las que cito yo son the best XD
Soy fan. Yo quiero frases así.
ResponderEliminarElla es única. Y jamás se le corre el rímmel XD
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