He acuñado este concepto nuevo porque he visto que era realmente necesario. A la altura del agua y del oxígeno. Sí.
La Egoposesión no es que venga la niña del exorcista, con un palomazo increíble, diciendo "soy la más y mejor, osea, tengo más estilo que la Draculaura". No es así, pero casiiiii. Egoposesión es cuando el ego de una persona hace que su cosa propia (qué expresión más bonita, casi tipo Alberti) sea la que más mole de todas pero, únicamente, porque es suya.
Una persona con un gran ego (o con necesidad de auto-reafirmarse, cual celulitis mental) posee un X (novio, perro, gato, kindle, lapiz con goma en un extremo...). Esa gran persona va venderte su X como la primera Maravilla. Nada de las pirámides y a la mierda el coloso de Rodas. A tomar viento. Su X es algo increíble, que hace cosas que jamás creerías y que, aunque tú tengas uno más nuevo, más joven, o de más Gigas, no tienes ni idea del tema.
Ejemplo práctico para utilizar bien el término:
Persona que sufre de egoposesión se echa novia. Te lo cuenta. Te alegras por él. Te dice que es la tía más buena del mundo. Que Liz Hurley a su lado es como una borrega que te sale en la mano al trabajar en el campo. Entonces llega el momento y te enseña una foto. Y tú la miras. Y la cosa de la foto parece mirarte. Y maldices los nuevos móviles con fotos y wasap y transmisión rápida de información. Y te preguntas si no habrás visto a esa cosa en uno de los reportajes tristes y chungos de Callejeros.
Por supuesto, a ese pobre muchacho enfermo de egoposesión (porque eso no es amor, ni ciego, ni ná, ¡¡es una enfermedaaad!!) no le puedes decir nada. En su mal, entenderá que sufres de envidia crónica y que no quieres admitir que por su jamelga ardería Troya.
Un claro síntoma de que es egoposesión es que ese mismo chaval puede ver fallos/fealdades/verrugas/encefalogramasplanos que no existen en las novias de los tíos de su alrededor. ¿Cuál es el fallo principal en esas novias? Que no son la suya.
Seguramente, si esa muchacha no fuera SU novia, si se la encontrase por la calle le chincharía con un palo para ver si es un cadaver en descomposición.
Conclusión:
Teniendo en cuenta la vida que llevamos tan rápida, tansinsentido, con el amigo Consumismo siempre colgando de nuestra oreja, es muy fácil dejarse infectar por la Egoposesión. La necesidad enfemiza de poseer de cada cosa por lo menos una unidad, hace que cuando conseguimos algo que nos ha costado mucho esfuerzo (aunque sea un mojón o el primer virus estomacal del año) nos ciegue el ego y pase a ser lo mássss.
Llegado la hora de valorar la nueva adquisición (seguimos con el ejemplo del virus estomacal), tenemos que pararnos fríamente a pensar en ello. Todo el mundo se ha ido de vareta alguna vez. Seguramente no será nuestra primera cagalera. Entonces, ¿a qué tanto interés a proclamar que ese virus es el peor de la historia? ¿no habrá alguien a quien le haya pillado en mitad de una plaza, un buen día de sol, con una feria llena de gente a su alrededor?
Serenémonos y no valoremos con tanto énfasis nuestras pertenencias. Coloquemos en nuestro interior un pequeño altar de agradecimiento por ser dichosos al vernos rodeados de lo que necesitamos y dediquémonos, que hable más nuestra sonrisa que nuestro ego; pero no nos pongamos en un atril, a soltar gilipolleces de que nuestro coche se pone a 195 en una recta, cuando a nadie le importa a no ser que vaya a ir por tu mismo camino y no quiera morir joven.
Dejando el ansia de posesión a un lado, olvidando nuestro ego, cuando llegue aquel momento en que lo adorado se largue (el novio, el gato, el virus...) sabremos cláramente que lo hemos amado tanto como se merecía, ni más, ni menos.
Y no habrá nadie señalándonos a lo lejos diciendo por lo bajini "Mira el ridículo, cómo se ha puesto porque le ha dejao esa cosa, el gremlin de novia que tenía, que era tan fea que parecía que le echaba agua y le daba de comer sólo después de las doce." Al contrario, lo que dirán será: "Se fue lo que tanto le hacía feliz. Al menos, supo aprovecharlo."
Aunque aquí lo realmente importante no es lo que digan, sino que, en este caso será bonito porque tendrán razón.