viernes, 27 de julio de 2012

Why can't we be friends?

Hay amigos que son como las navajas suizas, que te sirven para un roto, para un descosido, para una barbacoa alcohólica y para visitar museos. Hay amigos especializados: Master en Música, Doctorado en Series, Explorador de Bares... Y hay amigos que no sirven para nada, restos de nuestra vida pasada que seguimos manteniendo por respeto o costumbre.

Nunca me he considerado una amiga tipo navaja suiza. No me gustan las discotecas, no me gustaban ni cuando creía que me gustaban. No me gusta salir a andar. Soy de esas personas que sostienen que el movimiento ha de tener un objetivo y ponerse a andar para volver al sitio de partida sin haber hecho nada durante el trayecto, me hace sentir como abducida por tanta pérdida de tiempo.

Me gusta ir de tiendas con gente a la que le gusta ir de tiendas y se compraría Zara entera, por ejemplo. Esa otra gente que te arrastra de tienda en tienda, con cara de ascooo, para terminar comprándose lo primero que vio en la primera tienda, puede borrarme de su agenda. Mi hermana, de hecho. Fui con ella a que se comprara unos zapatos. Nunca más he vuelto a ir de tiendas con ella. Yo tenía unos 9 años. Aquel día lo recordamos a veces mi madre, mi cuñado y yo. Nos tiramos al suelo, nos colocamos en posición fetal y lloramos.

Soy amiga para botellón. No me gusta hacer botellón en el Botellódromo porque temo que llegue el día en que coincida con mis sobrinos pero, si no hay otro lugar, puedo aceptar. Soy amiga para cumpleaños. Para hablar de libros. Para hablar de música (si te gusta la BUENA música). No soy muy amiga de hablar de pelis porque estoy en fase de no ver ninguna :/ Pero puedo escuchar. Y ése es muchas veces el problema, que parece que sé escuchar demasiado.

Hay gente que clasifica tanto a sus amigos que sólo los usa para un único fin. Si eres amigo de discoteca, no puedes ir a un botellón. Si eres amigo de cumpleaños, no puedes ir al cine. Cada amiguito en su cajita y fin.

No me gusta esa gente.

Por culpa de esa gente, hay veces que descubro que sólo soy amiga de marrones. Sólo recurren a mí cuando su mundo se desmorona como una figura de barro pisoteada por un orco con problemas de peso. Y cuando salen de su capullo de pucheritos absurdos, se ponen las alas de mariposa para salir de juerga, entonces, la Bruja de Blancanieves desparece. Oh. Cáspita. Qué gran inconveniente.

Lo bueno de esa clase de personas es que les da igual que tú las clasifiques o no, porque sólo ven la relación desde la perspectiva del ego de su ombligo. Por eso puedo clasificarlas en "Gente coñazo a la que no le cuento ni la hora" y no lo notan. En estos momentos, tengo dos. Una chavala que me da pena que haya terminado en esa clasificación porque es enrrollada y teníamos mucho feeling. El que me llamara sólo para quejarse de lo dura que era su vida (sin saber jamás si la mía era de pan bimbo), hizo que el feeling cogiera las maletas y despareciera. Ahora le va de puta madre, así que desconcozco el paradero de ella y del feeling.

La otra persona es un caso especial. De golpe descubrí que lo que conmigo eran caras largas y gestos vacíos, con otra peña se convierte en charlas de horas. Así que no me da tanta pena. Se pierde mi jocoso sentido del humor, mi opinión refrescante sobre temas profundos y mis recomendaciones siempre oportunas sobre música y libros. Todo eso. Todo eso y más.

La amistad es un mundo tenebroso y oscuro donde, como dice mi buen amigo aún sin pseudónimo adaptado, nada es blanco ni negro, sino gris. Esta gente que se empeña en llevar la amistad a los extremos se pierde muchas oportunidades de descubrir que lo mejor no es usar a las personas, sino disfrutar de unas jarras de kalimotxo con ellas.

3 comentarios:

  1. Yo fui una vez la amiga de los marrones. Después la colega se dio cuenta de que con quien se iba de fiesta no eran sus amigos, así que ahora quedamos para contarnos los marrones una a la otra y luego hablar de cine y tomar cerveza xDD
    He sido amiga de los marrones para otra gente de la que me deshice, gracias a Dios xD

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  2. Es una proeza lograr que una amiga que te usa para los marrones descubra tu potencial así que o eres muy persuasiva, o sus otros amigos eran unos hijosdeputa de cuidado XD

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  3. Yo creo que más bien lo segundo. Eso y que yo soy muy persistente también xDD

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