miércoles, 12 de septiembre de 2012

The Big Bang Reality

Sí, sí. Ahora mismo todo el mundo ama a Sheldon. Es un personaje tan adorable, tan tierno en sus rarezas y en su nula aptitud para las artes sociales... Este chaval tiene encandilado al mundo friki. ¿Por qué? Eso quisiera yo saber...

Y lo quisiera saber porque yo estuve una vez en un piso como ése. Un piso lleno de gente con doctorados, masters y trabajos de investigación. Algo que puede ser casi normal en la edad que uso ahora, pero en aquel momento yo tenía sobre 19 tiernos añitos. Y ellos también.

Del piso en sí, recuerdo poco. Era un piso compartido por un número (no recordado) de chicos. No me pareció especialmente desordenado ni guarro. Pero yo en aquella época tenía mi cuarto cerrado por el Ministerio de Sanidad, así que quizás estuviera hecho una mierda... De lo poco que continúa en mi mente puedo extraer que habían bajado las luces porque íbamos a jugar a algo. Había fotos en las paredes. Muchas. De alguno de ellos. O quizás sólo había una foto, pero en mi histérica imaginación su número creció de forma exponencial.

La conversación iba de un lado a otro. Proyectos. Tenían proyectos que entregar en sitios extraños. Yo, yo tenía 19 años y seguía, como la mayoría de los humanos universitarios, en la facultad. A veces aprobaba, alguna otra sacaba un notable y otras suspendía, pero con estilo. Así que yo no podía hablar de eso.

Y viajaban. No viajaban al pueblo del abuelo, ni a Madrid a un concierto, ni a la casa de la playa de Menganito. No. Viajaban fuera de España, para estar un tiempo. Y, lo más acojonante, se lo pagaban ellos o el sitio raro donde entregaban los proyectos. Yo tenía un bono-bus para subir a la facultad. Tampoco podía hablar de ello.

Con lo que me gusta hablar, permanecía callada observando. Y observé mucho. Y flipé mucho. Y luego se lo conté a mis amigas. Y fliparon mucho.

Alrededor de la mesa donde jugábamos a algo, había físicos, informáticos, biólogos y un matemático. Muy pequeñito, parecía un muñequito. Lo recuerdo con cariño porque parecía el único normal... Además, creo que me miraba con ternura, quizás imaginando lo que me estaba pasando por la cabeza.

También respiraba en aquel mismo aire una muchacha. Y no, no era una tía buena como Penny. No nos engañemos. Una tía buena normal no puede ser amiga de un grupo así. Ni una tía-no-buena normal. La muchacha que había allí compartía lazos de consanguinidad con uno de ellos. Imagino que estaba sobornada con la madre para que le echara un ojo al niño. No sé si tenía algún doctorado o estaba en ello. Sé que hablaba rápido y que parecía estar acostumbrada a las cosas que allí se decían...

Sheldon, el de carne y hueso, vestía raro. No vestía tipo friki. Vestía raro. Vestía del estilo de "yo seré el Ángel del Infierno que traiga el Apocalipsis". Y yo soy jebi. Y ese tío no vestía como un jebi. Vestía como un loco.

Y tenía una colección de armas blancas.

Y me dijo con asombro "¿aún vives con tus padres?"

Así que sí, sí me gusta la serie de moda. Me gusta, como me gustó Parque Jurásico. Como puede gustarme Batman. Porque es ciencia ficción y está muy bien lograda. Pero no, no me creo nada. Y cuando la gente sube fotos amorosas de ese grupo imaginario disfrazado, haciendo el indio, pienso en lo que ocurriría si el verdadero Sheldon se disfrazara. Si cogiera una de sus armas blancas y alguno de sus doctorados y saliera a la calle un jueves por la mañana. Y llamara a alguna puerta y dijera:
- Toc, toc.

No les volví a ver. No sé si fue por ellos, que no podían aguantar a alguien tan estándar como yo, o si fue por mí, que no me gusta ser la tonta del grupo. Mis caminos se enlazaron aún más fuerte con la gente del bar jebi de turno y me planté allí.

Además, ¿cómo habría podido llevar a mis amigas a aquel piso tan doctorado y lograr que no chillaran al ver la colección de armas? ¿CÓMO?

2 comentarios:

  1. Espero no encontrarme nunca con esa persona que se sorprendía dq vivieras con tus padres con 20 años. ¿Qué pensaría de mí?T.T Malditos sabiondos repelentes!!

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    1. Quizás era un espíritu milenario que había ocupado un cuerpo humano. Porque otra explicación, no le hallo... :S

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