jueves, 25 de octubre de 2012

Como piezas de ajedrez

En la casa de los Abuelos Brujos somos tres hijos brujos. El mayor, la mediana y yo. Cada uno tiene su personalidad y su puesto en el tablero de ajedrez que es la vida ordinaria.

El hijo brujo mayor es el serio y el formal. Algo así como un brujo parecido a Pitufo Gruñón mezclado con Panoramix, por lo intelectual.

La hija bruja mediana es la antigua rebelde. La única que ha logrado cambiar su estatus en nuestra choza de maldad. La que llevó una juventud marcada por los pulsos a la autoridad, ahora es una madre de pequeños monstruitos, calmada, llena de serenidad y sapiencia. Todo esto desde los ojos de los Brujos Abuelos, porque los demás podemos ver con total claridad que sigue estando mu-loca.

A la bruja enana le ha tocado fama de ser un ente independiente y gatuno. No sé nada más, porque en mi cara no me dicen nada, los muy sospechosos, pero algo me huelo porque a veces me miran raro...

Los Brujos Abuelos se aferran a estas ideas como si fueran la Verdad Absoluta. Si viniera una luz del cielo y las tallara en una piedra, no se lo creerían más de lo que se lo creen. Hasta el punto en que rozan el Absurdismo Supremo.

De que yo forever and ever sería la bruja pequeña, y que lo que yo dijera/opinara/pensara valía lo mismo que la palabra solemne de un novio a los veinte años, me di cuenta pronto gracias a un episodio Pre-Fin del Mundo que viví en casa de los Brujos Abuelos.

Era verano. El sol lucía en el cielo feliz, yo lucía en vacaciones feliz, en una tarde de esas largas, que se estiraban como un chicle Boomer. Estaba merendando en el comedor. A mi alrededor los Brujos Abuelos gruñían sin motivo aparente para mí. Hasta que los miré y temblé.

Había una mosca dentro de una de las tulipas de la lámpara. La luz (inexplicablemente) estaba encendida y la Bruja Abuela se dispuso a matar a la mosca cojonera con un spray-mata-moscas-cojoneras. Yo grité algo como "¡No lo hagáis! ¡Va a explotar!" y ellos me miraron como "la niña se cree que vivimos en una película de Bruce Willis". No explotamos, pero su mirada me hizo pensar y tener rencor. Y volver a pensar y a tener rencor. Y reunir a los otros hijos brujos y contárselo. Y ellos pensaron.

Hermano Brujo dijo: Podría haber explotado.
Hermana Bruja dijo: Me voy a dar una vuelta con mis amigas.

Desde aquel momento en que nuestra integridad física se puso en juego han pasado años y lustros y millenios. Ahora que trabajo para una fábrica de bolas de cristal, he vuelto a revivir ese momento.

- Abuela Bruja, hace falta comprar una bola de cristal. Por el bien común.
- Cricri, cricrí. (No es que Abuela Bruja hable así, es que me respondieron sólo los grillos).

Alguien aparece y dice que necesitamos una bola de cristal. La bola de cristal se compra.

- Abuela Bruja, ha pasado un año y la bola de cristal ha salido malísima. Hay que comprar otra.
- ... (No había grillos solidarios ésa vez).

La bola de cristal se sustituyó y todo continuó bien. Pero, desde entonces, creo que Abuela Bruja me mira y sospecha. Creo que se está empezando a dar cuenta de ya soy yo quien engaña a los pequeños monstruitos para que se coman toda la comida, la que ya es capaz de encender un horno (eléctrico, el butano me produce pavor-primigenio) sin que se le salten las lágrimas, la que entiende de bolas de cristal porque es su curro y le gusta...

Claro, que todo esto se va a la mierda cuando la llamo un sábado por la mañana para preguntarle cómo se descongela la carne sin usar el microondas, si es pronto para poner las sábanas de franela y cosas así... No sé si siempre seré la bruja enana o lo hago para despistar, ésa es una incógnita que me queda sin resolver.

4 comentarios:

  1. Jajajajajja no te quea ná! A mi me pasa lo mismo, y eso que soy la mayor. Y me seguirá pasando aunque cumpla 30, hasta que no me vaya de mi casa y tenga que asumir las mismas responsabilidades que ellos.
    Que llames para preguntar si es pronto para poner las sabanas de franela me consuela, porque yo hago igual xDDD Pero te resta puntos de credibilidad. Yo puedo hacerlo porque solo hace un año que no vivo en mi casa, y eso solo durante el curso y entre semana, pero tú no tienes perdon de Dioooos!!! xDD

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  2. Tía, menos mal que trabajo fuera, ¡¡¡¡¡¡¡¡porque soy la peor ama de casa del mundo!!!!!!!!!!! Por mis aptitudes, debería ser rica para poder contratar a alguien que limpiara y cocinara. Pero no, me ha tocado la vida real, así que siempre seré una inútil en estos temas y mi madre siempre vencerá XD

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  3. Me rompe el corazón no tener sábanas de franela

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    1. Pídetelas para Reyes. Tu vida cambiará y entenderás por qué soy una marmota :D

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